Mobirise Web Site Maker

Turismo con causa, la mejor manera de viajar

¿Vacaciones a la vista? Considera esta nueva tendencia que no sólo te llevará a vivir las experiencias más emocionantes y conmovedoras; también es la oportunidad de contribuir con un granito de arena, para lograr un mundo mejor.

Por Maricruz Pineda Sánchez

Sacar nuestra parte más humanitaria en los tiempos que corren, no es sencillo. La tecnología, la competitividad, el individualismo, la materialización y otros factores, no nos la ponen fácil. Sin embargo, conectar con lo mejor de nosotras mismas es increíble y una excelente oportunidad para hacerlo, es el turismo con causa.


Esta nueva manera de decidir los destinos a los que queremos viajar, se basa en elegir lugares en donde se pueda prestar ayuda a causas ya sea sociales o ecológicas. Aunque no faltan quienes la critican, argumentando que banaliza ciertos temas, muchos involucrados afirman que es una gran idea. 


En África por ejemplo, se promueve un tipo de turismo que sirve para la protección del rinoceronte; no sólo en la parte de recaudar fondos y crear consciencia de que son animales en peligro de extinción, también incluye asistir a parques nacionales para realizar actividades de cuidado directo. Lo mismo ocurre con los elefantes en Tailandia o en México, en donde muchos llegan a Mazunte con la idea de vacacionar, realizando voluntariado en el Centro Mexicano de la Tortuga. 


Más polémicas aún, son las visitas a donde se atienden problemas sociales. Hace poco estuvimos haciendo un reportaje a Las Patronas, el mundialmente famoso grupo de mujeres veracruzanas que alimentan a los migrantes que viajan a bordo del tren llamado La Bestia. Ahí conocimos a Mathilde Albert de Francia, Bill Shepard de Inglaterra y Ximena López de México, unos “turistas con causa” a quienes observamos trabajar con pasión y desinterés.

“Desde hace mucho, yo alterno mis vacaciones: una vez las hago recreativas y otras, con causa”, nos platicó Ximena. “Creo que tenemos la obligación de ayudar a gente menos afortunada. Además, el regalo que recibes a nivel personal es invaluable; la emoción, la satisfacción, la manera en que conectas con los demás, la forma de ver la vida… ¡ufff! Es una experiencia que no cambiaría ni por un crucero en las islas griegas”.  

Hacer turismo con causa es encomiable pero tiene sus reglas. Requiere compromiso, desinterés y hacer una buena indagatoria para elegir el lugar adecuado. Salir de casa, regresar siendo mejor persona y sobre todo, haber marcado una diferencia, es una maravillosa alternativa vacacional. 

¡Comparte el artículo!